jueves, 5 de febrero de 2015

Juntos podemos alcanzar nuestro Polo Sur

Hoy os quiero hablar de una actividad de tutoría muy especial que hice con mi clase hace un par de semanas. No os la he podido contar antes porque la logística a veces va mucho más despacio de lo que me gustaría.

Durante la semana de los Capitanes América os comenté que no trabajaron bien en grupo y decidí que estuvieran un par de días con las mesas separadas. Entonces, haciendo memoria de mi experiencia en el evento "¡Grandes Profes!" de la Fundación Atresmedia, me puse a investigar sobre la ponencia de Xavier Valbuena, que para mí fue la más especial de todo el evento (y además es la única que me quedaba por contaros). Y me encontré con este vídeo, donde el protagonista habla en primera persona sobre su experiencia.




Xavier Valbuena es un profesor catalán, discapacitado, que en el año 2009 decidió lanzarse a la aventura y formar parte de la primera expedición de discapacitados que llegaba al Polo Sur. Era una aventura organizada por la Fundación Obra Social La Caixa bajo el lema "La capacidad de los discapacitados". Pero cualquier cosa que yo cuente sobre su historia va a desprestigiar su propio relato, que para mí fue enormemente emocionante. 

La cuestión es que, uniendo mi propia experiencia escuchando su relato con lo que él cuenta en este vídeo, decidí contar esta historia, la historia de Xavier Valbuena, a mis alumnos para hacerles reflexionar sobre la importancia del trabajo en equipo. Les mostré el vídeo anterior con sus declaraciones en primera persona y este vídeo que explica cómo fue la expedición. 





Después de ver los dos vídeos y de escuchar su historia, uno de mis alumnos levantó la mano y me pregunto: "Alexandra, ¿pero cómo fue capaz de atreverse a ir hasta el Polo Sur sabiendo que con su discapacidad le iba a ser prácticamente imposible?"

Entonces, les invité a todos a que pensaran en sus miedos, en aquellas cosas que les cuesta mucho hacer, que les horrorizan. Al principio, sólo un par de niños levantaron la mano y dijeron cosas como:
  • "Lo que más miedo me da es la oscuridad"
  • "Tengo mucho miedo a nadar en el mar"
A medida que iban levantando la mano los compañeros, más alumnos se fueron animando a participar, y sus miedos empezaron a ser más profundos:
  • "Como mi padre viaja mucho, me da mucho miedo que le pueda pasar algo y no esté con nosotros"
  • "Tengo miedo a estar sola"
Después de que prácticamente mis 27 alumnos compartieran sus miedos, les hice reflexionar sobre lo siguiente:

¿Qué es lo que nos ayuda a superar nuestros miedos: estar solos o estar acompañados?

Al principio, se generó un breve debate, porque algunos niños consideraban que era mejor estar solo para poder vencer aquellas cosas que nos cuestan de manera individual; pero el resto manifestaban que era mucho más fácil ir a la playa con tu familia para poder nadar, tener a nuestros amigos y familiares cerca para sentirnos queridos y cuidados, etc. De hecho, hubo algunos niños que contaron su propia experiencia de cómo habían vencido algún miedo. Al final, todos estaban de acuerdo en que era mejor estar juntos, trabajar en equipo. Conduje sus reflexiones hacia la realidad de nuestra clase. Le di la opción de elegir lo que ellos creían que era mejor para ellos: seguir trabajando por equipos o hacerlo de manera individual. Y así, volvimos a colocar nuestras mesas por equipos y empezaron a valorar de forma diferente su trabajo. Fue uno de esos momentos mágicos que, como dice mi compañera Ana, todo profesor debería vivir. 

Los pronombres, los determinantes o los animales invertebrados se les olvidan, o al menos cuesta mucho más que los aprendan. Ahora bien, todos se acuerdan del hombre que, con una pierna ortopédica, se atrevió a ir al Polo Sur, venciendo sus miedos y trabajando en equipo. Y para acordarnos de esta historia y de lo que significa para nosotros, hemos hecho un cartel entre todos para tenerlo en clase y verlo todos los días. Cada alumno escribió una letra de la frase, para que fuera algo hecho por todos.


Desde aquí, lanzó mi profundo agradecimiento a Xavier Valbuena por compartir su experiencia y por todo lo que removió en mí y ahora también en mis alumnos. Él y sus dos compañeros de expedición son un verdadero ejemplo de superación, de lucha y de demostrar que todo se puede y que los límites nos los ponemos nosotros mismos.

Os invito a escuchar su ponencia completa aquí.

2 comentarios:

  1. Me ha parecido fantástico.Sigue así porque aunque es muy difícil quitar los miedos a los enanos verás que el camino se les abre a muchas otras posibilidades.

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    1. Si, tienes toda la razón. De momento yo estoy satisfecha con que fueran capaces de expresar sus miedos en voz alta. Un abrazo

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