jueves, 5 de marzo de 2015

La semana de La Liga de la Justicia


Hace dos semanas el protagonismo de la semana se lo llevó el equipo de La Liga de la Justicia. Lo primero que hicimos fue una actividad en Lengua de repaso de la gramática que hemos estudiado a lo largo del curso. A cada equipo les tocó una frase diferente, además, cada una de ellas estaba escrita con rotuladores de diferente color para poder identificar más fácilmente los aciertos o errores de cada equipo. 



A continuación, indiqué a los equipos que se distribuyeran el trabajo. Un miembro del equipo se encargaría de identificar y recortar los sustantivos, otro miembro se encargaría de los adjetivos, otro miembro de los pronombres y otro de los determinantes. Cuando lo tenían cortado, se acercaban a mi mesa, poníamos un trozo de celo y lo pegábamos en la pizarra. De esta manera, toda la clase podía comprobar si las clasificaciones de todos los equipos eran correctas. 


Para corregir posibles errores en la primera clasificación, invité a los coordinadores de todos los grupos a que revisaran los sustantivos y realizaran posibles cambios. Los secretarios se encargaron de los adjetivos, los responsables de silencio y material se encargaron de los pronombres y los animadores y portavoces se encargaron de los determinantes. Y una vez corregidos los errores, cada equipo tenía que elegir cinco ejemplos de cada tipo de palabras y clasificarlas según lo que habíamos estudiado. La actividad salió fenomenal y les vino muy bien para repasar y refrescar conceptos. 

Después de esta actividad, el equipo eligió el reto de la semana.


Reitero una vez más mi admiración por la capacidad que tienen para identificar sus puntos débiles. Así, este equipo consideró que las quejas eran algo que corregir en clase. Y, además, siguiendo el consejo de uno de los alumnos, nos propusimos también cumplir todos los retos anteriores, por aquello de cumplirlos a semana vista... Los dos palitos que hay debajo del cartel del reto representan los fallos cometidos por la clase en contra del reto. Les reté a que si conseguían sólo cinco o menos de cinco palitos a lo largo de la semana, tendrían una sorpresa el viernes por la tarde. Y he de deciros que, muy a mi pesar, no lo consiguieron. Así que la sorpresa sigue guardada en mi armario.

El lunes de esta semana también tuvimos un cumple. Para celebrarlo, hicimos una competición con el juego de las estatuas, con música, chicos contra chicas. Los que quedaran eliminados, tendrían que escribir una carta de felicitación al cumpleañero. 


El martes trabajamos muy duro en lengua y en inglés. Y el miércoles tuvimos un momento de drama bastante grande con la entrega de los últimos dictados; y es que todos se sienten muy frustrados por los resultados que obtienen. Ven que ellos se esfuerzan pero no consiguen aprobar o sacar una notas decentes. Mi opinión es que el nivel de exigencia que les estamos pidiendo no se ajusta a lo razonable en un niño de 10 años, y están asfixiados. Es cierto que cometen muchas faltas, pero también es cierto que aún están en su proceso de aprendizaje de la ortografía y que las tildes, por ejemplo, son parte de su formación desde hace tan sólo unos meses. Y aún no se han convertido en sus grandes amigas...

Así que para conseguir devolver la calma, hice un ejercicio de relajación con toda la clase. La dinámica tenía un doble objetivo: relajarles y motivar la creación de poesía, que era el siguiente punto del tema que estábamos trabajando en lengua. Les invité a que cerraran los ojos y se fueran relajando hasta sentir su respiración. Después les pedí que se imaginaran en un lugar que les llenara de paz: playa o montaña, que lo eligieran ellos. Y después les fui pidiendo que olieran ese paisaje, que observasen cada detalle enfrente de sus ojos. A continuación les invité a que pensaran en la persona de su vida a la que más quieren, a la que necesitan cerca, a la que más ganas tenían de ver para que les acompañara en esa soledad. Les pedí también que pensaran en cómo se sentían ahora que estaban con esa persona a su lado. Y después, para abrir el apetito, les invité a que pensaran en su comida favorita. Y fueron tan afortunados, que pudieron comérsela junto a esa persona tan especial en sus vidas. Para terminar, les dije que pensaran en un lugar al que tenían muchas ganas de ir, o su lugar favorito, y que se llevaran a esa persona con ellos. Una vez allí, con todos sus deseos cumplidos, esa persona les abrazaba bien fuerte y les decía al oído lo mucho que les quería y lo importante que era para ella que formara parte de su vida.

Hubo lágrimas y muchas caras relajadas y gestos de preocupación. Fue muy bonito escuchar cómo se habían sentido alguno de ellos y cómo podían imaginarse y sentir cosas completamente opuestas. 

Para cerrar la dinámica, les dije que eso era la poesía. Sentir. Vivir. Imaginar. Sufrir. Que necesitábamos los cinco sentidos para llegar a mundos imaginarios o tan reales como nuestra propia vida. 

El jueves fue un día algo más tranquilo donde empezamos a trabajar sobre la poesía de una manera más teórica. Y por la tarde, llegó el turno de la presentación de inglés del equipo protagonista. Esta vez eligieron el parque de PortAventura como tema y nos hablaron a toda la clase de la historia del parque, de cómo está organizado y de las atracciones más importantes. De nuevo, el turno de preguntas fue muy interesante y demostró cómo se escuchan entre ellos.

Para terminar la semana, celebramos dos cumpleaños más. Uno de ellos fue la semana anterior, pero por el ajetreo no tuvimos tiempo de festejarlo, así que lo dejamos para esta semana. En esta ocasión, la actividad que pensó el equipo protagonista consistía en esconderse en algún lugar de la clase mientras la cumpleañera estaba fuera y, al entrar, tenía que encontrar a sus compañeros antes de que acabase la canción. Fue muy gracioso ver cómo las niñas no aguantaron en su escondite por querer salir a bailar y cantar la canción que había elegido Amanda. 



Entre tanta celebración, tuvimos tiempo de hacer un taller de poesía. Les pedí que trajeran cosas a clase que les podían inspirar poesía. Y fue precioso ver todo lo que trajeron y el significado que tenía para ellos. 


Cada alumno dejó sus objetos encima de su mesa y, con su libreta de poeta, fueron paseando por la clase, observando los objetos que habían traído sus compañeros, y escribiendo lo que les evocaba a ellos o incluso algunos versos directamente con los que se atrevieron unos cuantos valientes. Después de unos 25 minutos paseando por la clase, les invité a que se sentaran de nuevo en sus sitios y a que contaran libremente los objetos que habían traído y la razón que estaba detrás de ellos. Y me emocionó muchísimo escuchar sus reflexiones. Hablaron del valor del esfuerzo y del trabajo, de la importancia de la amistad, de los recuerdos de la infancia, del dolor, de las dudas... Fue precioso. Así que les lancé el reto de escribir poesía, de escribir en su libreta de poeta y luego compartir sus versos en clase. ¡Y en ello estamos! ¡Es un reto sin caducidad!

Y ya por último, hicimos la evaluación del equipo protagonista.


La mayoría de cosas fueron muy positivas en el equipo, aunque no utilizaron los ordenadores y no cumplieron el reto de la semana. Mi opinión, como tutora, es que su trabajo podía haber sido mejor. Es un equipo con dos niñas muy trabajadoras en casa, pero algo perezosas en clase. Y los otros dos niños, uno es enormemente despistado e irresponsable y el otro es muy tímido y se deja llevar más por el resto del grupo. Así que, si el equipo tiene ganas de trabajar, todo sale fenomenal. Pero si es la pereza la que domina la situación, son un desastre. Aún así, han hecho un gran esfuerzo de adaptación de unos con otros y han aprendido a organizarse mejor el trabajo.

¡Cooperar sigue siendo nuestro gran reto!

6 comentarios:

  1. Durisimo , pero no te preocupes porque estás marcando un camino. Ellos deben aprender a pensar y analizar todo lo que tú les pones a su paso. Ánimo mi campeona.

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    1. Muchas gracias por los ánimos. Sin duda alguna, son más que necesarios. Un beso!

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  2. Valores, trabajo, compañerismo, educación, esfuerzo... Que mas se les puede pedir? Llegará un día en el que esos chavales dirán mi Profe de 5 me enseño todo eso aparte de ortografía, sciences, y demás asignaturas. Y eso es lo que tiene que hacer sentirte orgullosa de tu trabajo y nada mas. Y cuando se celebre la reunión dentro de 20 años de antiguos alumnos estoy segurísima que muchos te buscaran y te darán las gracias. Ahí te darás cuenta de lo que tu esfuerzo y tu lucha contra el mundo ha valido la pena. Besos

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    1. Hablar del futuro es demasiado arriesgado. Pero sin duda mi presente es mi mejor oportunidad para sacar lo mejor de mis alumnos y de mí misma. Muchas veces creo que aprendo yo más con ellos que ellos conmigo. Muchas gracias por el comentario y por la confianza. Un beso.

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  3. Hablando de poesía y de relajación
    Nada importa mas en la vida
    Que luchar con gran tesón
    Dura lucha día a día
    Batalla sin dejacion
    El esfuerzo, la verdad y la ironía
    Que si lo tomas con humor
    El éxito ya es garantía
    Paciencia con los chavales
    Consecuencia con tu dictado
    Que si hay algo valorado
    Es tu entrega por quintales

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