domingo, 29 de mayo de 2016

Lo que Belley me ha enseñado

En la segunda quincena del pasado mes de marzo, la dirección del colegio donde trabajo me propuso participar en un encuentro de profesores en la ciudad de Belley (Francia), donde el Hermano Gabriel Taborín, fundador de la congregación, vivió y desarrolló una gran parte de su tarea educativa. Acepté, sin duda alguna, y lo disfruté muchísimo, dejándome sorprender por cada rincón recorrido, cada explicación y cada momento de risas compartidas.

El encuentro estaba definido como una peregrinación, una experiencia que iba más allá de un simple viaje. El peregrino se diferencia del turista o del viajero por su constante búsqueda de sí mismo y de Dios. Es la vivencia en un sentido más trascendental de un viaje. Y eso es lo que fue para mí. A continuación entenderéis por qué. 

El equipo de profesores lo componíamos un profesor del colegio de Burgos, dos profesoras del colegio de Palma de Mallorca, dos profesoras del colegio de Gavá, dos profesoras del colegio de Barcelona, tres profesores y un hermano del colegio de Turín (Italia) y cuatro profesores del colegio de Madrid. Además de un hermano coordinador del encuentro y la comunidad de Hermanos de Belley, que nos acompañaron y acogieron durante toda nuestra estancia. A lo largo del viaje, recorrimos todos los lugares por donde pasó el Hermano Gabriel desde que nació hasta su muerte, profundizando en aquellos sitios donde su labor fue más significativa. Recorrimos Belley, Belleydoux, Belmont, Ars y Tamié. Además de otros pueblos que visitamos de camino. Dejando a un lado el valor educativo de cada parada del que hablaré después, quiero destacar la enorme belleza de todos los paisajes de los que pudimos disfrutar.



Centrándome en el objetivo de este post, quiero resumir aquí cómo era el Hermano Gabriel (Belleydoux 1799 - Belley 1864), qué es lo que había en su cabeza a la hora de crear la congregación de Hermanos y desarrollar su labor educativa. Pero no sin antes manifestar mi profundo respeto por él y por toda la congregación y dejando claro que todo lo que quede aquí reflejado es fruto de mi reflexión personal. 

domingo, 8 de mayo de 2016

AC paso a paso. Paso 4: crear elementos identificativos y un plan de equipo



Hoy quiero compartir con vosotros el que para mí es el cuarto paso para trabajar el Aprendizaje Cooperativo en clase: la creación de elementos identificativos y un plan de equipo

Una vez que están los equipos formados, pido a mis alumnos que busquen un nombre para su equipo. Para ello, suelo proponerles una temática común para toda la clase o decidimos entre todos algo que nos pueda motivar especialmente. En los ejemplos que muestro, la temática iba sobre los talentos de cada alumno. Así, para la elección del nombre, tenían que poner en común los talentos que consideraban que tenían a nivel personal e intentar aunarlos de tal forma que consiguiesen un nombre para su equipo. A nivel logístico, lo llevamos a cabo a través de la técnica del folio giratorio, donde cada alumno va escribiendo las ideas que se le van ocurriendo en un único folio que va girando por todo el equipo. Una vez han terminado de escribir sus ideas, el portavoz se encarga de leer en alto todo lo que han escrito en el folio y, entre todos, tratan de dar forma a ese contenido para sacar un nombre del equipo con el que todos estén de acuerdo. 

El hecho de crear un nombre para el equipo ayuda a que todos los miembros de ese equipo tengan un elemento identificativo común y se sientan parte de algo que no sería igual si no estuviesen ellos. Además, es muy práctico para el funcionamiento de la clase y ellos mismos generan sus propias firmas de equipo para plasmarlas en los trabajos o actividades. 

A mí también me gusta pedir a cada equipo que haga un cartel con el nombre elegido y el nombre de las personas que lo forman y luego el cartel pasa a formar parte de la decoración de la clase. Aquí tenéis los cinco carteles que hicieron mis alumnos en el segundo trimestre.